Marcel Kramer, Statoil:

“Queremos ser buenos ciudadanos corporativos”



-¿Por qué se interesó Statoil en la financiación del programa venezolano de puesta al día del sistema judicial de Venezuela en legislación y protección de los Derechos Humanos?

-Cuando el PNUD nos invitó a participar, inmediatamente nos interesamos en este proyecto. La capacitación de jueces en Derechos Humanos, fundamentada en el marco nacional e internacional, es un aspecto importante en la modernización del sistema judicial venezolano. Además, contábamos con la ventaja de conocer a nuestros socios y este programa encajaba perfectamente con nuestros valores corporativos.


-¿Cuál es la cuantía de la contribución de Statoil al programa? ¿Puede ser considerada una “buena inversión”?

-Nuestra participación ha sido bien activa a través del Comité Coordinador del proyecto, de forma de no limitarnos sólo al financiamiento del mismo sino que hemos sido parte del proceso de toma de decisiones. La intención de esta compañía petrolera en participar en un proyecto de Derechos Humanos es ser más que inversionistas en los países donde estamos presentes. Queremos involucrarnos en la vida de la sociedad y ser un “buen ciudadano corporativo”. Nuestras actividades se delinean por valores que nos guían a conducir nuestro negocio éticamente, en forma sostenible y aceptamos responsabilidad social. La inversión en este proyecto nos ha brindado la oportunidad de dar a conocer la forma como hacemos negocios.


-A la luz del informe que les fue presentado, ¿cómo evalúa usted los resultados obtenidos a través del programa?


-En conclusión, el resultado es positivo; es una experiencia inédita en el país, en América Latina y, hasta donde sabemos, en el mundo. La evaluación destaca claramente lo que es una de las fortalezas del proyecto que es la clara división de responsa-bilidades entre los socios participantes. Esta cooperación es un ejemplo interesante de colaboración entre el Estado, la sociedad civil representada por Amnistía Internacional, un organismo multilateral, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrrollo (PNUD) y una corporación.

Además de que la evaluación en cuestión hace referencia a que la mayoría de las sentencias analizadas hasta el momento emanadas por los jueces que se formaron como facilitadores en 1999, incorporan doctrina de los Derechos Humanos y hacen uso de jurisprudencia internacional, lo que para nosotros constituye un resultado concreto que habla por sí solo de la importancia de un proyecto de este tipo.


-¿Está interesada Statoil en continuar esta cooperación con el sistema judicial de Venezuela para mejorar la protección legal de los Derechos Humanos?

-En Statoil estamos interesados en continuar con este tipo
de cooperación así como extenderlo a nuevos campos.


-¿Cómo ha sido su experiencia en su condición de administrador de una compañía petrolera extranjera, particularmente en las relaciones de su empresa con el Gobierno de Venezuela y sus funcionarios?

-Como compañía extranjera tuvimos que aprender y entender las necesidades así como las posibilidades de negocios en Venezuela. Para ello trabajamos muy de cerca con innumera-bles venezolanos profesionales a lo largo de varios años, así como con autoridades venezolanas, equipos de PDVSA y expertos de otras compañías, lo que ha contribuido a construir las excelentes relaciones que tenemos en el país.