| Fernando
Fernández de Amnistía Internacional Venezuela:
“Esta EXPERIENCIA es más conocida
en el EXTERIOR”
Es la primera vez que Amnistía Internacional participa en un programa
permanente de formación y “además de una manera que
yo diría creativa e innovadora porque se capacita a un grupo de
facilitadores para que sean ellos mismos los formadores, si nos basamos
en la idea de que un colega transmite mejor a otro colega los conocimientos,
este es el valor agregado más importante, porque garantiza que
hay continuidad al formarse a los facilitadores que son los que después
van a transmitir los conocimientos”, precisó Fernando Fernández,
Miembro del Comité Ejecutivo de la Sección Venezolana de
Amnistía Internacional.
Advirtió que “quizás el entorno ha dificultado, los
problemas nacionales a veces han evitado una mayor divulgación
de las actividades del programa de capaci-tación. Esta experiencia
es más conocida en el exterior que aquí en el país,
tu entras en las páginas web de Naciones Unidas, en las páginas
claves y encuentras siempre el proyecto venezolano en esta experiencia”.
Amnistía Internacional es un movimiento mundial integrado por personas
cuyo objetivo es contribuir a que se respeten los Derechos Humanos. Trabaja
en pro del respeto de la Declaración Universal de Derechos Humanos
y en otras normas internacionales. Promueve la observancia de todos los
Derechos Humanos, que considera interdependientes e indivisibles, con
actividades de concienciación pública y otras acciones,
así como por medio de la educación en Derechos Humanos y
de la presión para que se ratifiquen y apliquen los tratados.
GANADORA DEL PREMIO NOBEL DE LA PAZ
Es Amnistía Internacional uno de los cuatro actores que participan
en el programa de formación de jueces en Derechos Humanos, se fundó
en 1961 y, a lo largo de su trayectoria ha sido destacada con importantes
reconocimientos, como el Premio Nobel de la Paz, en 1977 y el Premio de
los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU)
en 1978.
Es una ONG imparcial, independiente de todo gobierno, ideología
política y credo religioso. No apoya ni se opone a ningún
gobierno o sistema político, sino que busca proteger los derechos,
sea cual sea la ideología de los agresores (go-biernos o fuerzas
armadas de oposición) o las convicciones de las víctimas.
Apoya la protección de los Derechos Humanos mediante otras actividades,
como son su colaboración con las Naciones Unidas y organizaciones
intergubernamentales regionales, su labor en favor de los refugiados,
y su trabajo sobre relaciones internacionales militares, de seguridad
y policiales y sobre relaciones económicas y culturales.
Los miembros de Amnistía Internacional concentran su trabajo en
el propio país en la promoción y educación de los
Derechos Humanos, la procura de leyes nacionales conformes con los Convenios
Internacionales y campañas para la ratificación de estos
Convenios.
En este sentido, el Programa de Capacitación de Jueces en Derechos
Humanos “nace como parte de una vieja aspiración de una sección
como la nuestra, preocupada por el tema de la aplicación de la
justicia y su impacto en los Derechos Humanos, motivada por el alto grado
de desconocimiento, yo diría que casi de analfabetismo, en materia
de Derechos Humanos, por parte de todos los operadores de justicia, constatado
a nivel de abogados, fiscales, policías, jueces”, explicó
Fernández.
- ¿Para cuándo considera
que este plan combata ese casi analfabetismo en materia de Derechos Humanos
en los jueces venezolanos?
- Apenas estamos empezando con el programa, pero para que esto se irradie
diría que tres o cuatro años sería un margen razonable
para que el impacto de este programa sea ya global. Recuerda que los cambios
jurídicos que generan cambio social son siempre lentos.
- ¿Cuál es el papel de la
de Amnistía Internacional Sección Venezolana en el programa?
- Nosotros fuimos los primeros capacitadores y organizamos temáticamente
los contenidos, diseñamos la metodología, por la experiencia
que tenemos a nivel mundial con estas cosas, le damos el valor agregado
de una ONG que está en el mundo entero y que es punto de refe-rencia
en materia de Derechos Humanos.
CONTAMOS CON EL RESPALDO
DEL PODER JUDICIAL
- ¿Por qué empezar por capacitar
a los jueces y no a los fiscales o defensores públicos por ejemplo?
- Porque ellos son el eje del sistema judicial. Empezamos por allí
porque ellos son la pieza clave, la pieza maestra. Si era el juez el que
fuera formado y conociera en materia de Derechos Humanos iba a generarse
lo que conocemos como un círculo virtuoso, porque entonces se obliga
al abogado a leer sobre Derechos Humanos, impulsa a los fiscales a leer
sobre lo mismo y así sucesivamente. Entonces por eso es que consideramos
que los jueces debían ser los primeros en ser capacitados de una
manera metódica, profunda y constante.
- ¿Cómo califica el papel
del Poder Judicial en este programa?
- Ha sido muy dado a prestar su mayor apoyo, infraestructura, lo cual
abarató el costo del programa, además nos han permitido
el tiempo de los jueces para el programa, porque los seminarios intensivos
son fuentes y requieren que el tiempo de los jueces no esté comprometido
en nada, porque estamos hablando de seminarios de tres semanas metidos
en establecimientos cerrados. También nos ha dado mucho apoyo con
la divulgación de la información, en eso la página
web del TSJ nos ha servido de mucho, es decir, el Poder Judicial como
socio del programa ha cumplido su rol a carta cabal, era lo que se esperaba
de ellos, siempre contamos con su respaldo.
M.P.
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